Partamos de que esta no va a ser una editorial de opinión, sino más bien de reflexión, duda y, también, incertidumbre, una más versando sobre del devenir de nuestro deporte, esto del trail running.
Más allá del arduo debate sobre el adjetivo de olímpico, tan bien traído en el día de hoy a este podcast (ya veréis porqué), que algunos quieren conjugar en género y número con el sujeto, pasivo, y del que en estos últimos días algo hemos leído del puño y letra de Kilian Jornet. Debate este, por otra parte, que está muy bien que permanezca abierto y constantemente sobre el tapete ya que indica que este deporte se mueve, evoluciona y crece.
Plus ultra de esto y pienso que más próximo en el tiempo, está el asunto de si tanta originalidad, tanta innovación, tanta versión 2.0, 3.0 y 5.0, tanta reinvención y restytling, se pueden llegar a cargar lo esencial que es algo tan atávico y ancestral, primitivo, como el hecho de autotransportarse por las montañas, por el medio natural, más o menos rápido.
Se habla de recorridos en formato pétalos de flor, clasificaciones por puntos, eliminatorias, prólogos, festivales de trail, experiencias, espectáculos… marketing… Todo ello frente a la simplicidad de la acción de un ser humano animal enfrentándose a un reto personal en medio de la naturaleza.
La verdad es que no lo sé ya que nosotros de alguna manera formamos parte de este circo, de este espectáculo, pero bueno, se trata de reflexionar, yo ahí lo dejo, en el próximo número de TRAIL RUN desarrollaremos más todo esto pero la verdad es que creo que este momento que estamos viviendo en el mundo del trail no es más que un reflejo de la sociedad en la que vivimos en la que todo, cada vez es menos orgánico, más artificial, impostado, banal…
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