Aeropuerto de Quito, esperando el vuelo que despegará dirección Madrid en tan sólo dos horas. El número 66 de Trail Run a punto de entrar en el horno y aprovecho este momento para hacer una reflexión sobre algo de lo vivido en estas dos semanas en un país sin duda increíble y espectacular, me encanta Ecuador, es el paraíso para los amantes de las altas montañas. Tienes la posibilidad de acceder de forma relativamente sencilla a cimas de muchos metros, fácilmente por encima de los 4.000 y 5.000 metros. Pero bueno, no es de esto de lo que quiero escribir, aunque aprovecho para invitar a cualquiera que quiera vivir una buena experiencia montañera a hacerse una escapada por aquí.
El deporte del trail running está creciendo a nivel mundial y de forma muy especial en Latinoamérica. La primera vez que vine a Ecuador fue en 2017 y desde el 2023 vengo haciéndolo de forma ininterrumpida, año a año, con motivo de la PETZL Trail Plus, carrera de la que Teresa Sánchez os habla en este mismo número. Hemos visto crecer esta carrera hasta el lugar en el que se encuentra ahora mismo, rozando los 5.000 corredores y con presencia internacional importante, con varios países representados. Colombia, Perú, Argentina, Francia, España… Ecuador cuenta con carreras de circuitos internacionales como UTMB o Skyrunning y corredores de este país participan en pruebas de nivel internacional y en campeonatos oficiales representando a su selección.
En el último Mundial celebrado en nuestro país, en Canfranc, estuvo presente el combinado ecuatoriano, desfiló y disputó el Campeonato en las mismas condiciones deportivas que el resto de las demás selecciones. Si bien las circunstancias de los deportistas no son, ni mucho menos, las mismas que las de otras selecciones, fundamentalmente las europeas o las de Estados Unidos o países asiáticos en los que las respectivas federaciones de cada país se hacen cargo de los gastos, algo obvio, de cada corredor convocado. En Ecuador no es así pero es que tampoco lo es en la mayoría de países de Latinoamérica donde los deportistas han de pagarse los viajes, los alojamientos y en algunos casos incluso la ropa con los colores de su selección. Cuando tienes la oportunidad de charlar con los corredores y las corredoras ya ni siquiera manifiestan su queja al respecto, sino que hablan de resignación, saben que no pueden hacer nada ya que el status quo está así de bien montado para los federativos, en algunos países ellos sí que viajan a gastos pagados a hacerse la foto con sus respectivos equipos, saben que si no son ellos los que viajan haciéndose cargo de todos esos gastos, serán otros trail runners de su país los que lo hagan, y mientras tanto, nada cambia, todo sigue igual, los que ganan son los mismos de siempre.
José Antonio de Pablo «Depa»